Si tu pago ha sido rechazado o no puedes utilizar determinados métodos de pago, puede deberse a varios motivos:
La evaluación de tu solvencia crediticia puede haber identificado un mayor riesgo de crédito.
Algunos métodos de pago están sujetos a límites de gasto. Sin embargo, puedes utilizar en cualquier momento métodos de pago sin límites, como Paysafecard o la transferencia bancaria instantánea.
Es posible que tu banco haya rechazado el pago. Ponte en contacto directamente con tu banco para aclarar el motivo.
Si introduces información incoherente (por ejemplo, una dirección no válida o un nombre diferente al del titular de la cuenta), es posible que no se pueda procesar el pago. Por lo tanto, asegúrate de que toda la información que proporciones sea correcta y esté completa.